Cuando tenía sólo 16 años, JACKIE se encontró rodeada de malas influencias, viviendo por sí misma y sobreviviendo un estilo de vida que ninguna jovencita debería experimentar; hasta el día en que todo se vino abajo después de un accidente automovilístico. Sin tener el cinturón de seguridad puesto, la cantante voló a través del vidrio delantero y terminó en coma durante 72 horas. Cuando se encontraba en rehabilitación, JACKIE conoció a una niña de 10 años llamada Melly, quien estaba completamente paralizada. La profunda tristeza que Melly le causó y la sensación de haber recibido una segunda oportunidad, le dieron a la artista una nueva perspectiva y un nuevo objetivo en la vida, el inspirar a otros a que se den cuenta que uno puede ser exitoso en la vida a pesar atravesar muchas adversidades.
Esta nueva canción será parte de su futuro álbum titulado Hija de Chavez (el apellido legal de Jackie), y como esta canción lo demuestra, la talentosa artista promete que será un álbum muy personal que primero que nada tendrá que satisfacer sus sentimientos y su personalidad. La música es una terapia para Jackie Cruz, y a diferencia de la actuación, es una forma de mostrar quien realmente es.
Información y fotografía cortesía The 3 Collective